Facilitar la comunicación entre la nutrición veterinaria y la gastroenterología: alinear el lenguaje y mejorar la atención impulsada por la nutrición en las enteropatías crónicas

ST. LOUIS, 4 de mayo del 2026. Purina Institute copatrocinó recientemente un encuentro en el Texas A&M University's College of Veterinary Medicine and Biomedical Sciences, que reunió a expertos globales líderes en nutrición veterinaria y gastroenterología clínica. El objetivo era mejorar el lenguaje conjunto y la toma de decisiones para la enteropatía crónica canina (EC) y la disbiosis, en el que las definiciones, los diagnósticos y las vías de tratamiento pueden variar entre especialidades.

Jan Suchodolski

“Cuando la nutrición y la gastroenterología se alinean con definiciones compartidas y estándares prácticos de pruebas de dieta de eliminación, los equipos pueden tomar decisiones más rápidas y consistentes, y ofrecer un cuidado más eficaz y potenciado por la nutrición para perros con enteropatía crónica”, explicó Jan Suchodolski, MedVet, DrVetMed, PhD, AGAF, DACVM, en Texas A&M University in College Station, Texas, Estados Unidos.

Un enfoque importante de esta reunión fue el rol central de la nutrición en enteropatía crónica, tanto como un paso de diagnóstico clave como un tratamiento de primera línea. Los participantes analizaron la necesidad de definir claramente lo que debe incluir una “prueba de dieta de eliminación” en la práctica (p. ej., cantidad de pruebas, cuándo es adecuada una “dieta de eliminación” y cómo elegir entre varias opciones de dieta) y tener en cuenta los factores del mundo real, como el enfoque de la alimentación y la adherencia del dueño. El grupo también examinó la enteropatía con pérdida de proteínas como un síndrome, destacando sus similitudes y diferencias con la enteropatía crónica en cuanto a la presentación clínica. Además, analizaron las opciones de tratamiento, incluido el tratamiento antiinflamatorio y las estrategias nutricionales, particularmente cuándo formulaciones bajas en grasas frente a las muy bajas en grasas podrían ser las más adecuadas. En el caso de la enteropatía crónica refractaria, los asistentes exploraron las opciones en evolución para tratar la disbiosis, como el trasplante de microbiota fecal (TMF) y los enfoques para la diarrea por mala absorción de ácidos biliares (DAB), prestando atención a la dosificación, el monitoreo y la comunicación con el cliente. Por último, los expertos abordaron el creciente uso del microbioma y otros métodos de prueba, enfatizando la necesidad de enfoques más estandarizados y elaboración de informes para mejorar la interpretación clínica.

Entre los patrocinadores estuvieron Purina Institute e IDEXX Laboratories. Las conclusiones de esta reunión de líderes de opinión ayudarán a guiar la colaboración futura y a impulsar una atención más precisa y enfocada en la nutrición para las enteropatías crónicas.