Afecciones cardíacas

corazón anatómico

La enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (MMVD, del inglés myxomatous mitral valve disease) es la enfermedad cardíaca canina más común adquirida de forma natural.1- 4

Los perros con MMVD tienen una degeneración progresiva de la válvula mitral. Con cada latido, la válvula anormal permite que la sangre se filtre en la dirección de donde venía, o regurgite, en la aurícula izquierda. Con el tiempo, la regurgitación de la válvula mitral (MR, del inglés mitral valve regurgitation) tiene como resultado una ampliación de la aurícula izquierda, una remodelación compensatoria del ventrículo izquierdo y, potencialmente, una insuficiencia cardíaca. 

Los mecanismos que causan la MMVD aún no se comprenden por completo. Sin embargo, los estudios de los científicos de Purina demuestran que una mezcla específica de nutrientes puede ayudar a mejorar la función cardíaca y retrasar la progresión de la enfermedad; mucho antes de que los perros con MMVD presenten insuficiencia cardíaca.

Sigue leyendo para aprender acerca de la ciencia detrás de una nueva intervención nutricional que podría transformar el manejo de la salud cardíaca para los perros en fase temprana de MMVD.

Mira este video para aprender cómo la nutrición puede transformar el manejo de la salud cardíaca.

perros pequeños mirando a la cámara

 

La mayor incidencia de MMVD se produce en perros de mayor edad, de tamaño pequeño a mediano, con un peso inferior a 20 kilogramos.4, 5 

La velocidad de avance de la MMVD, de una etapa a la siguiente, es variable y difícil de predecir. Sin embargo, alrededor del 30 % de los perros sufrirá enfermedades cardíacas avanzadas.6 

Los perros parecen estar saludables hasta la etapa C, cuando muestran signos de insuficiencia cardíaca congestiva. 

Según las directrices de consenso del ACVIM, las recomendaciones nutricionales actuales se centran en los perros en etapas posteriores de la MMVD, después de que se producen signos clínicos de insuficiencia cardíaca congestiva.4  

Descubrir una intervención que sea eficaz en las primeras etapas de esta enfermedad podría ayudar a los perros a vivir una vida mejor y más larga.

Investigación de Purina

un perro blanco y marrón de pie

En conocimiento de que los perros con MMVD que padecen insuficiencia cardíaca congestiva tienen una vida más corta y una calidad de vida reducida, los científicos de Purina identificaron una mezcla de nutrientes que podrían ralentizar la progresión de la enfermedad y ayudar a mejorar la función cardíaca en los perros con MMVD en fase inicial.

mitocondria

El corazón no puede almacenar energía para su uso en el futuro, solo puede mantener el ritmo mientras las mitocondrias cardíacas sigan generando ATP. 

Los estudios muestran que las mitocondrias disfuncionales, que utilizan vías menos eficientes para producir energía, contribuyen a la insuficiencia cardíaca.7

Las recomendaciones nutricionales actuales para los perros que sufren insuficiencia cardíaca se centran en las deficiencias o excesos de nutrientes. Pero las investigaciones emergentes muestran que la nutrición puede proporcionar sustratos de energía alternativos y beneficios para la salud cardíaca antes de que el corazón comience a fallar.7-9 

En estudios previos de ómica, los científicos de Purina descubrieron que los perros con MMVD tenían un metabolismo energético alterado, un aumento del estrés oxidativo e inflamación.10 Basados en estos conocimientos científicos, identificaron los nutrientes que podrían abordar estos cambios metabólicos.

La mezcla de nutrientes de protección cardíaca incluye lo siguiente:

mezcla de protección cardíaca

 

Un estudio de intervención alimentaria de seis meses controlado con placebo, con una dieta completa y equilibrada acompañada de la mezcla de protección cardíaca (CPB, del inglés cardiac protection blend), retrasó la evolución de la enfermedad en los perros con MMVD preclínica y demostró tener efectos clínicos beneficiosos.11 

evolución de la enfermedad en perros con mmvd basada en las etapas del acvim

Este estudio ciego aleatorio de alimentación incluyó 19 perros en la etapa B1 o B2 de la enfermedad cardíaca. Los perros se dividieron en dos grupos aleatorizados por edad, sexo, raza, peso corporal y grado de soplo y, luego, se alimentaron con una dieta controlada (CON) o la dieta complementada con CPB. 

Aunque la MMVD se considera una enfermedad de evolución lenta, durante el estudio de seis meses los perros que se alimentaron con la dieta controlada mostraron una progresión de la enfermedad, mientras que los alimentados con la dieta con CPB no mostraron progresión alguna.

Los perros alimentados con CPB también mostraron una mejora en los indicadores clave: tamaño de la aurícula izquierda y regurgitación mitral.

Indicadores cardíacos clave

Tamaño de la aurícula izquierda

El indicador independiente más confiable para la progresión de la MMVD es la dilatación de la aurícula izquierda, medida por el diámetro de la aurícula izquierda (DAI) y la proporción entre las mediciones de la aurícula izquierda y la raíz aórtica (AI/Ao) con ecocardiografía.6,12

Medición ecocardiográfica del diámetro de la aurícula izquierda (AI) y la raíz aórtica (AO)

MMVD echocardiographic measurement

Imagen cortesía de: Rebecca L. Stepien, DVM, MS, ACVIM (Cardiología) Universidad de Wisconsin, EE. UU.

En perros CON, el tamaño de la aurícula izquierda aumentó, en promedio, un 10 %.

En los perros CPB, el tamaño de la aurícula izquierda, en realidad, disminuyó en un 3 % en promedio.

Cabe destacar que estos cambios en el tamaño de la aurícula izquierda se produjeron tan solo tres meses después de haber comenzado el estudio.

effect-of-diet-and-time-on-left-atrial-size-in-mmvd-dogs

Adaptado de Li et al., 2019

 

Gravedad de la regurgitación mitral

La regurgitación mitral (MR) es a menudo la primera indicación de MMVD en los perros. La regurgitación mitral progresiva, que aumenta el trabajo cardíaco, puede tener como resultado remodelaciones auriculares y ventriculares, además de dilatación cardíaca. El aumento de la regurgitación mitral es un indicador clínico de empeoramiento o progresión de la MMVD.

En este estudio, se evaluó la gravedad de la regurgitación mitral mediante ecocardiografías. Durante el estudio, el 30 % de los perros alimentados con CPB tuvo soplos de menor gravedad, y ninguno de los perros CON tuvo mejoras. Solo el 10 % de los perros de CPB empeoraron, mientras que el 25 % de los perros CON tuvo como resultado un MR más grave. 

imagen de metabolismo de energía cardíaca

Este gráfico muestra el porcentaje de perros que mostró cambios de al menos un grado en la regurgitación mitral después de seis meses, en comparación con el valor inicial. P=0.041 

Tensión arterial

Además, los investigadores observaron que los perros alimentados con CPB en los cuales se redujo aurícula izquierda también tuvieron una disminución en la tensión arterial. Esta observación no fue estadísticamente significativa; sin embargo, la tendencia descendente se correlacionó con la reducción en el tamaño de la aurícula izquierda. 

Análisis metabolómico

En otro estudio de investigación de Purina,13 el análisis metabolómico demostró que los beneficios clínicos vistos en los perros que se alimentaron con la mezcla de nutrientes de protección cardíaca se asociaron con un uso mejorado de los ácidos grasos para generar energía y marcadores reducidos de inflamación y estrés oxidativo. Esto demostró que las mejoras de las mediciones cardíacas de los perros con MMVD también se reflejaban en cambios positivos a nivel molecular.

Esta serie de estudios demuestra que la intervención nutricional, con una mezcla de nutrientes específicos desarrollados para abordar los cambios metabólicos clave asociados con la MMVD en los perros, era capaz de frenar la cardiopatía y ayudar a mejorar la función cardíaca en los perros con MMVD preclínica. Lo que es importante, es que estos nutrientes actúan en conjunto para lograr su eficacia documentada.

Conoce más sobre cómo esta nueva intervención nutricional puede transformar el tratamiento de enfermedades cardíacas en perros con MMVD en etapa inicial.

Puntos clave para recordar

  • La enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (MMVD) es la cardiopatía canina más común.
  • La tasa de progresión de la MMVD es variable, pero alrededor del 30 % de los perros presentan una enfermedad cardíaca avanzada.
  • Los científicos de Purina identificaron una mezcla de nutrientes que podría abordar los cambios metabólicos que se identificaron en los perros en etapas tempranas de MMVD.
  • Un estudio de seis meses demostró que una mezcla sinérgica de nutrientes específicos podría ralentizar el avance de la enfermedad y mejorar los indicadores clínicos en los perros con MMVD en etapa temprana.
  • El análisis metabolómico demostró que los beneficios clínicos de alimentar con CPB a los perros con MMVD también se vieron reflejados en cambios positivos a nivel molecular.

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Obtén más información

  1. Buchanan, J.W. (1977). Chronic valvular disease (endocardiosis) in dogs. Advances in Veterinary Science, 21, 57–106.  
  2. Detweiler, D. K., & Patterson, D. F. (1965). The prevalence and types of cardiovascular disease in dogs. Annals of the New York Academy of Sciences, 127(1), 481–516.
  3. Haggstrom, J., Kvart, C., & Pedersen, H.D. (2005). Acquired valvular disease. In: Ettinger, S.J., Feldman, E.C., eds. Textbook of Veterinary Internal Medicine, 6th ed. St Louis: Elsevier: 1022–1039.
  4. Keene, B. W., Atkins, C. E., Bonagura, J. D., Fox, P. R., Häggström, J., Fuentes, V. L., Oyama, M. A., Rush, J. E., Stepien, R., & Uechi, M. (2019). ACVIM consensus guidelines for the diagnosis and treatment of myxomatous mitral valve disease in dogs. Journal of Veterinary Internal Medicine, 33(3), 1127–1140.
  5. Atkins, C., Bonagura, J., Ettinger, S., Fox, P., Gordon, S., Haggstrom, J., … Stepien R. (2009). Guidelines for the diagnosis and treatment of canine chronic valvular heart disease. Journal of Veterinary Internal Medicine, 23, 1142–1150.
  6. Borgarelli, M., & Buchanan, J.W. (2012). Historical review, epidemiology and natural history of degenerative mitral valve disease. Journal of Veterinary Cardiology, 14(1), 93–101.
  7. Brown, D. A., Perry, J. B., Allen, M. E., Sabbah, H. N., Stauffer, B. L., Shaikh, S. R., … Gheorghiade, M. (2017). Expert consensus document: Mitochondrial function as a therapeutic target in heart failure. Nature reviews. Cardiology, 14(4), 238–250.
  8. Lopaschuk, G. (2017). Metabolic Modulators in Heart Disease: Past, Present, and Future. Canadian Journal of Cardiology, 33, 838–849.
  9. Sabbah, H. N. (2020). Targeting the Mitochondria in Heart Failure: A Translational Perspective. JACC. Basic to Translational Science, 5(1), 88–106.
  10. Li, Q., Freeman, L.M., Rush, J.E., Huggins, G.S., Kennedy, A.D., Labuda, J.A., Laflamme, D.P., & Hannah, S.S. (2015). Veterinary Medicine and Multi-Omics Research for Future Nutrition Targets: Metabolomics and Transcriptomics of the Common Degenerative Mitral Valve Disease in Dogs. OMICS, 19(8), 461–470.
  11. Li, Q., Heaney, A., Langenfeld-McCoy, N., Boler, B. V., & Laflamme, D. P. (2019). Dietary intervention reduces left atrial enlargement in dogs with early preclinical myxomatous mitral valve disease: a blinded randomized controlled study in 36 dogs. BMC Veterinary Research, 15(1), 425.
  12. Dickson, D., Caivano, D., Matos, J.N., Summerfield, N., & Rishniw, M. (2017). Two dimensional echocardiographic estimates of left atrial function in healthy dogs and dogs with myxomatous mitral valve disease. Journal of Veterinary Cardiology, 19, 469–479.
  13. Li, Q., Laflamme, D.P., & Bauer, J. E. (2020). Serum untargeted metabolomic changes in response to dietary intervention on dogs with preclinical myxomatous mitral valve disease. PLoS One, 15(6), 0234404.